La victoria "yeyé"

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Eran tiempos de los Beatles, eran tiempos de cambio y renovación. Sucedió en el Real Madrid, por el que pasaban los años sin ganar la Copa de Europa, que hasta 1960, se había convertido en una rutina. Desde ese año hasta 1966 había perdido dos finales y se había marchado Di Stéfano, la gran figura emblemática. Puskas, por su parte, jugó algún partido de esta edición, pero no la final. Era un Madrid de jóvenes futbolistas que seguía entrenando Miguel Muñoz. Un grupo de ellos se hizo unas fotos con pelucas de la época y eso les hizo ganarse el apelativo de los «yeyé».

El primer partido fue en Holanda, contra el Feyenoord, en un ambiente caliente y agresivo. El conjunto blanco perdió, pero fue inapelable en la vuelta, en el Santiago Bernabéu. En las dos siguientes rondas sucedió lo mismo. El equipo no conseguía ganar fuera, pero resistía bien y tenía que esperar a la vuelta para decidir la eliminatoria y pasar a la siguiente. El Anderlecht le obligó a un gran esfuerzo, tras ganarle en la ida y pelear hasta el final en la vuelta.

En semifinales, el Inter de Helenio Herrera se cruzó en su camino. En el estadio madridista, los italianos practicaron su «catenaccio» sin rubor. Fue enfrentarse a una pared, que Pirri superó antes del cuarto de hora. El Inter no cambió de plan y en la segunda parte, con Betancort, el portero, lesionado, el Real Madrid fue más precavido. En la vuelta los papeles cambiaron: el conjunto de Miguel Muñoz esperó atrás, fue conservador y el Inter de Milan atacó. Pero los blancos se adelantaron a la contra y el equipo local sólo pudo igualar.

En la final, el Partizán dio la impresión de jugar con menos nervios, como si le pesasen menos el escenario y el momento. Dominó el partido frente a un Real Madrid que prefirió no correr muchos riesgos. Sin embargo, en la segunda parte, un remate de cabeza de Vasovic puso el partido muy de cara para el Partizán y muy negro para los chicos de Miguel Muñoz.

Fue entonces cuando los jóvenes futbolistas del Madrid mostraron su carácter y su fútbol. Amancio empató en una jugada eléctrica y antes de que el equipo rival se repusiera del golpe, Serena hizo el tanto de la victoria. Después, controlaron el partido sin problemas. «El Madrid, en la última media hora, ha arrollado al Partizán», decía después del partido el técnico Miguel Muñoz, según Cihefe.

Source: Fútbol

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